La fisiopatología de la apendicitis aguda es inconclusa, existen algunas teorías sobre la causa, la más aceptada describe una fase inicial se caracteriza por obstrucción del lumen apendicular causada por hiperplasia linfoide, fecalitos, tumores o cuerpos extraños (huesos de animales pequeños o semillas).
En este momento encontramos un apéndice edematoso e isquémico, causando una respuesta inflamatoria. Esta isquemia a la que se somete al apéndice puede generar necrosis de la pared con translocación bacteriana, desarrollándose la apendicitis gangrenosa. si este proceso se deja evolucionar y el paciente no es intervenido, el apéndice gangrenoso, se perfora y puede generar un absceso, con peritonitis local siempre y cuando la respuesta inflamatoria y el omento logren contener el proceso, pero si estos son incapaces, se producirá una peritonitis sistémica.
El paciente con apendicitis aguda puede iniciar con un cuadro de anorexia, seguida de náuseas, vómitos y dolor abdominal difuso. El dolor característico en la fosa iliaca derecha solo aparece posteriormente, habitualmente en alrededor de 12 horas, cuando el abdomen inflamado tiene contacto con el peritoneo parietal. Además, la evolución del cuadro cursa con fiebre, leucocitosis y, alrededor de 48 horas después del inicio sintomatológico, hay presencia de masa palpable en fosa iliaca derecha, por la formación de un absceso post perforación del órgano.
La localización del dolor puede variar de acuerdo con la posición anatómica del apéndice. Resulta importante tener en cuenta esas consideraciones anatómicas y sus variantes, ya que influyen en gran parte en la presentación del dolor.
Un apéndice con localización retrocecal, el dolor puede iniciar en la fosa iliaca derecha o en flanco derecho. De la misma forma, un apéndice largo que sobrepase la línea media puede producir dolor en el cuadrante inferior izquierdo.
Al examen físico, el paciente puede presentar dolor a la descompresión dolorosa de la fosa iliaca derecha (signo de Blumberg), dolor en cuadrante inferior derecho a la palpación del abdomen izquierdo (signo de Rosving), dolor durante la tos (signo de Dunphy), dolor en la fosa ilíaca derecha a la elevación del miembro inferior derecho completamente estirado (signo de Lapinsky), dolor a la extensión y abducción del muslo derecho (signo de Psoas) o dolor a la flexion y rotacion interna del muslo (signo del Obturador)
La radiografía simple de abdomen no debe ser utilizada de rutina, pero puede ser útil en casos de clínica atípica y duda diagnóstica, puede mostrar un fecalito, un íleo localizado, pérdida del patrón graso del peritoneo o una neumonía no sospechada (neumoperitoneo solo se presenta en 1-2% de los casos de apendicitis).
La tomografía de abdomen con contraste es el examen complementar recomendado cuando es necesario. Este examen puede demostrar la inflamación periapendicular con distensión de la pared apendicular, ausencia de gas en el interior del apéndice y delimita las colecciones o abscesos, caso existan. Además, la TC puede elucidar diagnósticos diferenciales (enfermedad inflamatoria pélvica, embarazo ectópico, gastroenteritis, litiasis renal, etc) en casos de duda.
En gran parte de los pacientes, tenemos a la disposición un hemograma previo a su cirugía. En este se observa muy frecuentemente leucocitosis entre 12000 y 18000 mm3. El conteo de leucocitos es muy útil en el diagnóstico y en la exclusión de la apendicitis, pero no tiene valor en la diferenciación entre apendicitis complicada y no complicada.
El tratamiento de la apendicitis aguda es siempre quirúrgico y orientado prontamente del diagnóstico. El paciente usualmente se encontrará deshidratado, febril, acidótico y séptico. Por ello, el médico debe preocuparse inicialmente por administración de fluidos endovenosos y antibióticos preoperatorios. El uso de ATB pre-op disminuye complicaciones postquirúrgicas como infección de herida y formación de abscesos intraabdominales.
- La Apendicectomía por videolaparoscopia es menos invasiva, menos potencial de agravar, infecciones de herida, dolor postoperatorio y estancia hospitalaria. Es más recomendada especialmente para pacientes ancianos. Su contraindicación sería falta de material o un personal entrenado para ese tipo de procedimiento.
- Y la Laparotomía consiste en dos técnicas definidas según la angulación de su incisión en el punto McBurney: línea recta (incisión de Davis Rockey) o Oblicua (McBurney).
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